El santo patrono es San Homobono, y la festividad en la ciudad se celebra el 13 de noviembre.
En el siglo XVII, la ciudad tomó gran importancia por la proliferación de los luthiers, artesanos que producían, sobre todo, instrumentos de cuerda frotada. Famosa fue la familia Stradivario, que durante dos generaciones fabricó unos 2000 violines, de los que hoy solo quedan setecientos. La familia Guarnerio también sobresalió. Todo se debe a la moda que había en ese momento de construir los violines en pino. La escuela oficial de luthiers está en la plaza Marconi de la ciudad.




