- PECHINA
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El
Siglo XX
supone sin duda, la reforma más importante del valle, pero también de
sus gentes, que encuentran en la uva un cultivo aprovechoso y de
calidad, rápidamente la población se duplica, al igual que las
ganancias, y se construyen los edificios más nobles: el palacete de
verano –casa sobria y de cuidadas dimensiones– adosado al templo
parroquial que albergó a religiosas Carmelitas de la Caridad, una Orden
fransciscana. También un teatro al estilo y características propias de
la época, donde estrenó Juan del Moral Perceval su drama "Marisol".
El explendor se vio empañado por la crisis de los mercados
internacionales debida la primera guerra mundial, hubo que reemplazar el
cultivo de la parra por naranjos, y tal vez por mantener estructuras
agrícolas desfasadas o la gran competencia que ejercían otras zonas (c
valencia), ello provocó una migración poblacional sin parangón hacia
Francia, Argentina, Venezuela, Barcelona hasta 1987 que contaba con 2093
hab.. La
Pechina de hoy en día cuenta con unas 700 explotaciones agrarias, pero
también con graves problemas de agua, y aunque el paro en general es
bajo, se aprecia un leve desarrollo industrial ligado principalmente a
industrias de la capital.
Pechina
presume de haber sido musulmana, morisca y cristiana, aferrándose cada
vez más a sus raíces y sus leyendas; los ancianos del lugar cuentan
sobre la bella Aisa, a quien cada noche, mientras peinaba su hermoso
cabello con peine de plata, las aguas de un pozo le devolvían su
hermosura empañada con las lágrimas de un amor imposible por un
cristiano, y desde entonces pasea su pena en las noches de luna llena,
atrapada en las aguas del pozo.
Las primeras noticias que dan a este lugar relevancia histórica,
refieren la existencia de una ciudad importante, la Urci romana, ubicada
en las inmediaciones de la actual
Pechina
Esta Urci fue importante cruce de comunicaciones: por tierra, una de las
estaciones del Itinerario Antonino; por mar era el Portus Magnus. Fue
primera sede episcopal de San Indalecio, uno de los siete varones
apostólicos, que en ella recibió sepultura, y como tal sede persistió
hasta finales del
siglo IX
cuando llegaron los primeros grupos islámicos. Unidos los yemeníes con
ciertos marinos y comerciantes andalusíes, procedentes del puerto
norteafricano de Tenes (884-885), se constituyó la llamada República
Marítima de
Pechina
época ésta la más esplendorosa de su historia. En 1748 se inician las
obras en el paraje El Marraque, término de
Pechina
hoy Rioja, sufragadas por los hacendados de aquella y de Viator, a razón
de 9 reales por tahulla de tierra. De 1850 a 1900 se produce una
auténtica revolución agraria, general en el valle, que transforma no
sólo el paisaje, sino también la forma de vida de sus gentes. Los
tradicionales cultivos de la zona se sustituyen por la efímera uva de
embarque. Las ganancias son rápidas. La población se duplica, alcanzando
los 3.986 habitantes, y, al calor de las nuevas rentas, se levantan
nobles edificios para solaz de sus vecinos .