La comarca de la Cerdanya es la
más occidental de la demarcación de Girona, si bien se extiende
también a la provincia de Lérida, compartiendo ambas la belleza
de este singular lugar del Pirineo catalán.
Su situación la convierte en paso fronterizo natural entre Cataluña,
Francia y el Principado de Andorra. Se halla integrada en el
alto valle del Segre y su ubicación entre la cordillera pirenáica
y las Sierras del Cadí y del Moixeró le confiere un clima
a caballo entre el atlántico y el mediterráneo.
La capital de la Cerdanya gerundense es Puigcerdà ciudad
fundada en 1711 y consolidada hoy como núcleo comercial de toda la
comarca. En esta población no se pueden dejar de visitar monumentos como
la Iglesia de Sant Julià, la de Sant Andreu o el
Campanar de Santa María como restos del románico. También el gótico
aparece en esta ciudad representado en el puente de Sant Martí,
en el edificio del Ayuntamiento o en la Iglesia de Nosta Senyora de
Gràcia.
Bellver, es el núcleo más extenso de la Cerdanya,
convirtiéndose en la capital de la parte Leridana de esta comarca. Allí
destaca la Basílica de Santa Mª de Talló, las cuevas de la Fou
de Bor y los restos megalíticos de Ordén y Talltendre.
La belleza del amplio valle regado por el Segre, la luminosidad
de sus numerosos lagos, los milenarios bosques y los paisajes de alta
montaña hacen de la Cerdanya un paraíso para los amantes de la
naturaleza. Son muchos los caminos y rutas “GR” que se encuentran
señalizados a lo largo y ancho de la comarca para facilitar los paseos
ya sea a pie o en bicicleta de montaña. A su paso el caminante podrá
descubrir importantes especies animales y vegetales que han motivado la
creación de Reservas de caza, pesca y del Parque Natural Cadí Moixeró.