El paisaje suizo está caracterizado por los Alpes, una alta cadena montañosa que discurre a través de la zona central y sur del país. Entre los altos picos de los Alpes Suizos está el Pico Dufour que alcanza los 4.634 metros sobre el nivel del mar. En el Pico Dufour se encuentran numerosos valles y algunos incluso con glaciares.
De ese lugar emergen varios de los ríos principales de Europa, entre ellos el Rin, el Ródano, el Eno, el Aare y el Tesino, ríos que suelen desembocar en algunos lagos, por ejemplo, el Lago Lemán, el Lago de Zúrich, Lago Neuchâtel y el Lago de Constanza. A su vez, éstos y otros lagos son de origen glaciar, formados los más grandes en las morrenas terminales de los antiguos glaciares alpinos.
La parte del norte de Suiza, la más poblada, es más abierta, pero aún es medianamente montañosa. El clima suizo es normalmente templado, pero puede variar mucho dependiendo de la localidad, desde el severo clima en las altas montañas hasta el agradable clima mediterráneo en la parte sur.


