La ciudad fue saqueada por Atila y posteriormente reconquistada por Justiniano I, quien dictaminó la Pragmática Sanción de 554, mediante la cual Italia era reintegrada al , ratificaba la situación al otorgar a los el control de diversos aspectos de la vida civil (como la actividad de los jueces civiles) y la administración de las ciudades, poniéndolos a cargo del aprovisionamiento, la y los trabajos públicos, al tiempo que quedaban exentos de la autoridad de los funcionarios imperiales. Así, muchas ciudades romanas deben su continuada existencia a ser lugar de residencia de los obispos. De este modo, cuando los invadieron Italia en el año 568 y llegaron a Treviso mandados por su rey , fue el obispo de la ciudad quien negoció un acuerdo con ellos y salvó a la ciudad del pillaje.
Bajo el control de los y los fue un floreciente. Con los pasa a ser capital de una , con ceca importante en el siglo IX.




